“DÉJENLO TODO NUEVAMENTE”: APUNTES SOBRE EL MOVIMIENTO INFRARREALISTA MEXICANO
Andrea Cobas Carral
Universidad de Buenos Aires
Poesía: aún estamos con vida
&
tú me prendes con tus fósforos
mi
cigarro barato
&
me miras como a un simple cabello despeinado
temblando de frío en el peine de la noche
Mario Santiago Papasquiaro [1]
Durante 1975, el joven poeta mexicano
Mario Santiago Papasquiaro conoce al chileno Roberto Bolaño. El encuentro se
produce en el Café
1- “HORA ZERO”: ANTECEDENTE POÉTICO DEL INFRARREALISMO
Queremos cambios
profundos, conscientes de que todo lo que viene es irreversible porque el curso
de la historia es incontenible y América Latina y los países del tercer mundo
se encaminan hacia su total liberación.
Que se cojan entonces
las segadoras, que se limpien los escombros. [...] Creemos impostergable el
deber de expresar las circunstancias presentes sin contemplaciones, porque es
hermosa y ardua la tarea que abarca ser sincero con uno mismo.
Jorge Pimentel y Juan Ramírez “Palabras
urgentes”
La
apuesta estética del Infrarrealismo no surge solitaria en el marco de los
movimientos vanguardistas de América Latina durante los 70. “Déjenlo todo nuevamente, primer manifiesto
infrarrealista” establece -además de con “las mil vanguardias descuartizadas en
los sesenta” [3] y el surrealismo- una
relación explícita de filiación con el grupo peruano Hora Zero. [4] Este Movimiento creado en 1970,
cuenta con dos
Manifiestos –del mismo año- que resumen su poética: “Palabras urgentes”
y “Poesía integral”. Las líneas generales que piensan los peruanos como ejes
para la creación literaria, coinciden en parte con las que seis años después
Bolaño señala en el Manifiesto como base estética del Movimiento
Infrarrealista.
Un breve recorrido por los
Manifiestos de Hora Zero, nos permitirá establecer algunas relaciones
entre estos grupos vanguardistas. El primero de los Manifiestos, “Palabras
urgentes”, es redactado por los poetas
Jorge Pimentel y Juan Ramírez Ruiz, y en él explicitan las preocupaciones del
Movimiento. Haciendo una pormenorizada revisión del estado de la poesía
peruana, los horazerianos llegan a la conclusión de que, pasado César Vallejo,
nada nuevo, nada digno fue escrito en Perú. Frente a este panorama se evidencia
la necesidad de una poesía viva fundada por hombres libres que asuman una
actitud distinta frente al acto creador y ante las manifestaciones de una
realidad con la que dicen no estar de acuerdo: “A nosotros se nos ha entregado
una catástrofe para poetizarla” sostiene el Manifiesto. Sólo a través del
ejercicio de una labor creativa sin concesiones emergerá la nueva poesía
peruana que deberá oponerse a una poesía “efectista [...] para contentar a los
burgueses al momento de la digestión”. Los peruanos se sienten en un punto
crucial, en el vértice de una “hora cero” en la que debe comenzar a pensarse un
nuevo modo de hacer poesía.
El segundo de los Manifiestos, “Poesía integral” escrito por Juan Ramírez Ruiz, define las características que debe tener la nueva poesía latinoamericana. [5] La poesía integral, deudora y expresiva de la nueva vida, sólo es posible –y tiene sentido- si prima como objetivo general la consecución de un estado revolucionario, único medio a través del que puede concretarse la real liberación del hombre. Esa nueva ética es pensada como el inicio de la toma de conciencia de una sociedad: el poeta como motor del cambio debe ser la punta de lanza de la revolución.[6] El Infrarrealismo, en tanto movimiento poético juvenil y latinoamericano, adhiere a muchas de las inquietudes y postulados que Hora Zero proclama durante 1970. Veremos cómo se plasma en el Manifiesto Infrarrealista ese espíritu rebelde e inconforme que se erige como la marca definitoria de la vanguardia mexicana de los 70.
2- INFRARREALISMO: UNA NUEVA PROPUESTA
ÉTICA Y ESTÉTICA
El
riesgo siempre está en otra parte. El verdadero poeta es el que siempre está
abandonándose. Nunca demasiado tiempo en un mismo lugar, como los guerrilleros,
como los ovnis, como los ojos blancos de los prisioneros a cadena perpetua.
Roberto
Bolaño “Déjenlo todo nuevamente”
“Déjenlo todo nuevamente,
primer manifiesto infrarrealista” contiene, desde su inicio, las posibles
claves para una interpretación sobre los sentidos del término “infrarrealismo”.
En primer lugar, el título cita los versos de “Déjenlo todo”,
poema que André Breton publica en 1924: “Déjenlo todo [...] Dejen si es
necesario una vida cómoda, / aquello que se les presenta como una situación con
porvenir, / y láncense, láncense a los caminos.” [7] Así,
el Manifiesto se funda en la reiteración de un grito que reclama una acción
concreta. Bolaño reafirma esta idea en sus textos de esos años. En “Arte
poética N °
Si bien la continuidad entre
el nuevo Movimiento y el Surrealismo se centra en la enunciación de un modo
particular de pensar la acción poética, los Movimientos difieren en sus formas
de leer la realidad: mientras el Surrealismo apuesta a una escritura automática
que busque su espesor en los jirones del inconsciente y el sueño; el
Infrarrealismo en cambio, establece la necesidad de bucear en la conciencia del
hombre y conmover a partir de allí, su cotidianeidad. En este sentido Bolaño
toma la voz de Giorgio de Chirico [9] para
oponer a ella los principios Infrarrealistas:
Chirico dice: es necesario que el
pensamientos se aleje de todo lo que se llama lógica y buen sentido, que se
aleje de todas las trabas humanas de modo tal que las cosas le aparezcan bajo
un nuevo aspecto [...] Los Infrarrealistas dicen: Vamos a meternos de cabeza en
todas las trabas humanas, de modo tal que las cosas empiecen a moverse dentro
de uno mismo, una visión alucinante del hombre. [10]
Para el Infrarrealismo, toda
“visión alucinante del hombre” debe partir necesariamente de un análisis de sus
propias particularidades. Así, la toma de conciencia sobre “las trabas humanas”
permitirá desarticular una interpretación cristalizada del hombre, visión que
paraliza e impide desbaratar una realidad que se quiere transformar. Por debajo
de lo real, el poeta debe buscar las claves para la construcción de la nueva
poesía.
El Manifiesto contiene otra
referencia que permite completar los posibles sentidos del término
“infrarrealismo”. El cuerpo textual
comienza con una cita entrecomillada. Ese breve fragmento, sin marcas de
autoría, pertenece al cuento de ciencia ficción “La infra del Dragón” del ruso
Georgij I. Gurevich quien delinea en su texto la imagen de los “infrasoles” o
“soles negros”. [11] Esta idea utilizada en el
Manifiesto Infrarrealista sugiere una posible descripción del Movimiento y sus
miembros dentro de la constelación del campo cultural y literario mexicano:
Gurevich imagina un universo poblado de cuerpos sin luz –las infras del
espacio- que existen pero no se vislumbran, planetas oscuros calentados desde
adentro y en cuyo interior generan su vida propia independientemente de un
exterior que no puede verlos.
Bolaño
liga esa imagen de los “infrasoles” con la de los “alegres muchachos
proletarios”, así, ingresa en el texto la segunda dimensión que contempla el
Movimiento: no sólo se prioriza la matriz estética, sino que se postula la
necesidad de una nueva ética que tome en cuenta las particularidades de un
momento histórico del que la labor poética debe, imperiosamente, hacerse cargo:
“Nuestra ética es
“No sólo en los museos hay
mierda” afirma el Manifiesto: la certeza de que no queda nada por decir, la
convicción de que “todo está nombrado” atenta contra las posibilidades de crear
un lenguaje poético que se ubique por encima de las contradicciones que definen
-según los Infrarrealistas- a las instituciones culturales vigentes –y sus
productos- en el México de los 70. De este modo, el Manifiesto construye dos
campos opuestos utilizando para su delimitación las tópicas categorías
burguesía/proletariado.
Son
tiempos duros para la poesía, dicen algunos, tomando té, escuchando música en
sus departamentos, hablando (escuchando) a los viejos maestros. Son tiempos
duros para el hombre, decimos nosotros, volviendo a las barricadas después de
una jornada llena de mierda y gases lacrimógenos.
Se
piensa una maquinaria cultural al servicio de la ‘clase dominante’ y se la
opone a un “acontecer cultural vivo” alejado de honorables prebendas y
comprometido con un momento histórico que reclama nuevas prácticas culturales. Así, efectivamente, la ética de la revolución
y la estética de la vida, ejes que Bolaño proclama como claves del Movimiento,
cobran espesor en el ejercicio de una poesía que se vive y se opone
activamente a un quehacer poético percibido como cuestionable. Para los Infrarrealistas
no alcanza con ser poeta, hay que arriesgarse también, a vivir como un
verdadero poeta. En este sentido, los
textos de Bolaño se encuentran poblados de escritores que responden a ese
mandato y definen las características ineludibles de todo buen poeta:
marginalidad, degradación y errancia son algunas de las marcas que permiten
identificar a los poetas de la intemperie, los únicos que –pareciera- merecen ser llamados poetas.
Tal vez el interés que sienten los Infrarrealistas en general -y Bolaño en
particular- por la figura de Arthur Rimbaud
pueda explicarse a partir de esas mismas coordenadas. [13]
La oposición burguesía/proletariado recorre el Manifiesto como denuncia y a la vez como advertencia. Utilizando una figura que podemos encontrar con posterioridad en varios textos de Bolaño, el sueño [14] ingresa en el Manifiesto como un espacio revelador de sentidos casi proféticos, así se abandona el “nosotros” e irrumpe la figura de un “yo” que enuncia lateralmente el principio de la revolución: “Como me dijo Saint-Just en un sueño que tuve hace tiempo: hasta las cabezas de los aristócratas nos pueden servir de armas”. El sueño –que en tanto espacio regido por sus propias leyes y constructor de sus propios sentidos despega su advertencia implícita de un marco unívoco de aplicación- deja lugar más adelante a la formulación de un nuevo anuncio: “Los burgueses y los pequeños burgueses se la pasan en fiesta. [...] El proletariado no tiene fiesta. Sólo funerales con ritmo. Eso va a cambiar. Los explotados tendrán una gran fiesta. Memoria y guillotinas.” Esta vez, los sueños jacobinos se transforman desde lo discursivo en pronósticos concretos. Se abandona el “yo” pero sin reasumir el “nosotros”: el poeta –que debe transmitir esa experiencia revolucionaria- parece ubicarse por fuera de la masa proletaria pensada en tercera persona. La inclusión del poeta en la revolución, la inclusión de esos “alegres muchachos proletarios” que el texto define en un principio, sólo puede operarse a través de la creación de una poesía que transite caminos ajenos a lo canónicamente poético y logre vincularse con la situación real del hombre: “Desplazamiento del acto de escribir por zonas nada propicias para el acto de escribir. ¡Rimbaud, vuelve a casa!”. [15] En este grito se condensa el llamado a construir una poesía nueva que acompañe la deseada subversión de la cotidianeidad, subversión pensada como el único camino posible –aunque utópico- para la construcción de una nueva América Latina: [16]
La
muerte del cisne [...] el último canto del cisne negro NO ESTÁN en el Bolshoi
sino en el dolor y la belleza insoportables de las calles. Un arcoiris que
principia en un cine de mala muerte y que termina en una fábrica en huelga. Que
la amnesia nunca nos bese en la boca. Que nunca nos bese. Soñábamos con utopía
y nos despertamos gritando [...] Hacer aparecer las nuevas sensaciones.
Subvertir la cotidianeidad.
O. K.
DÉJENLO TODO, NUEVAMENTE
LÁNCENSE A LOS CAMINOS [17]
3- APUNTES FINALES
Soñé que volvía a los
caminos, pero esta vez ya no tenía quince años sino más de cuarenta. Sólo
poseía un libro, que llevaba en mi pequeña mochila. De pronto, mientras iba
caminando, el libro comenzaba a arder. Amanecía y casi no pasaban coches.
Mientras arrojaba la mochila chamuscada
en una acequia sentí que la espalda me escocía como si tuviera alas.
Roberto
Bolaño “Un paseo por la literatura” [18]
“Soñábamos con utopía y nos despertamos gritando” arriesga Bolaño cuando ya, en parte, el fracaso de la deseada revolución latinoamericana es inocultable y el asesinato del poeta Roque Dalton aparece como una brecha incomprensible. Casi 20 años después, Bolaño escribe estos versos: “Soñé que estaba soñando y que en los túneles de los sueños encontraba el sueño de Roque Dalton: el sueño de los valientes que murieron por una quimera de mierda.” [19] Si tenemos en cuenta que para los Infrarrealistas la única ética posible es la revolución y la única estética aceptable, la vida, entonces se vuelve central y clara la relación que Bolaño construye en sus textos posteriores entre poetas y revolucionarios: “Latinoamérica está sembrada con los huesos de estos jóvenes olvidados” reafirma en 1999 al recibir el Premio Rómulo Gallegos por Los detectives salvajes. Estableciendo un arco que va desde sus primeros poemas de los 70 hasta sus novelas y cuentos de los 90, Bolaño plasma el fracaso de una generación quebrada por la violencia de Estado, pero marcada también, por la valentía y la generosidad de quienes pensaron la vida y la literatura como instrumentos posibles al servicio de un quimérico sueño destinado a la derrota.
Bolaño, R. “Déjenlo todo
nuevamente”. En línea: www.infrarrealismo.com
Consulta: 3-11-03.
“Un paseo por la literatura”. En Tres,
Barcelona, El Acantilado, 2000.
(Comp.) Muchachos desnudos
bajo el arcoiris de fuego. México, Extemporáneos, 1979.
Gurevich, G. I. “La infra del
Dragón”. Lo mejor de la ciencia ficción rusa, Barcelona, Bruguera,
1968.
Manzoni, C. (Comp.) Roberto Bolaño: la literatura como
una tauromaquia. Buenos Aires, Corregidor, 2002.
Papasquiaro, M. S. Aullido de
cisne. México, Al Este del Paraíso, 1996.
Ramírez Ruíz, J. “Poesía integral”.
En línea: www.infrarrealismo.com
Consulta: 3-11-03.
Ramírez Ruíz, J. y J. Pimentel
“Palabras urgentes”. En línea: www.infrarrealismo.com
Consulta: 3-11-03.
[1] “Consejos de un discípulo de Marx a un
fanático de Heidegger” en Muchachos desnudos bajo el arcoiris de fuego.
Debo la obtención de este libro a la generosidad de Celina Manzoni. Los datos
completos de los textos citados se consignan en
[2] Durante 1977, el Manifiesto es editado en el número 1 de Correspondencia Infra, revista menstrual del movimiento infrarrealista, primera publicación periódica del grupo. Agradezco al poeta infrarrealista Edgar Altamirano quien me facilitó mucho material inhallable sobre el Movimiento y sobre los primeros trabajos poéticos de Roberto Bolaño.
[3] Si bien no se explicita en el
Manifiesto, los Infrarrealistas establecen líneas de continuidad con distintos
movimientos vanguardistas que surgen hacia fines de los ’50 y se desarrollan
durante los ’60: entre ellos el Nadaísmo colombiano, grupo fundado por Gonzalo
Arango en 1958; y
[4] Algunos de los poetas que forman parte
del grupo tienen distinto grado de contacto con los Infrarrealistas. En la
primera revista editada por quienes luego integrarían el Infrarrealismo, Zarazo
0, se publican poemas de autores
relacionados con Hora Zero. También, Bolaño y Papasquiaro asisten
durante
[5]
La “poesía integral” se define a través de ciertos rasgos, entre ellos
destacamos: los contenidos revolucionarios –expresiones de la época que se
vive- deben volcarse en formas también revolucionarias; el poema tiene que
generalizar una experiencia compartida a nivel de clase; el poema debe eliminar
la dicotomía entre “tiempo que se vive y problemática que se expresa”; el poema
debe ser el motor del cambio social; necesidad de una ruptura en el plano
lingüístico con el fin de utilizar un lenguaje sencillo y popular que recupere
su capacidad expresiva: “palabras nuestras para poemas nuestros [...] ideas
nuevas para poemas nuevos”; el verdadero lenguaje artístico es aquel que logra
transmitir una experiencia desalienante; los poemas se escaparon de las
estanterías y tienen vida en las calles; la poesía integral “declara la guerra
al adjetivo, [...] la categoría gramatical más prostituida”; necesidad de
lograr la vitalización de las imágenes; obligación de destruir la sintaxis
tradicional; búsqueda de la concreción de una poesía no pequeño burguesa; sólo
un nuevo lenguaje y un nuevo ritmo otorgarán personalidad a la poesía
Latinoamericana.
[6] Ramírez Ruiz señala en el apartado “Hechos que no deben olvidarse” del Manifiesto
“Poesía integral”, los principios que tiene que seguir todo “poeta de la
revolución”: 1) Imponte
la tarea de escribir los poemas que jamás se hayan escrito. 2) Llena de palabras
el sentimiento. Y llena de intensidad las palabras 3) Los poemas deben
tener el olor del mundo y deben respirar como un ser vivo, un poema integral es
siempre un operativo cultural.
4) Es
necesario escribir el color azul, escribir la angustia, escribir la lucha,
escribir el rectángulo, la violencia. 5) Nada
reemplazará tu obra. Y nadie te reemplazará a ti. 6) Desprecia
convenientemente todo lo antihistórico y escupe a la rigidez y a lo insulso. 7) Eres todo lo que supones y aun eres
mucho más. 8) Ámate como amas a
la audacia 9) Di la primera palabra. Y no te
preocupes por la última.
10) No tienes el “no
me toca” para nada.
11) Nunca serás
demasiado joven para todo lo que se puede lograr. 12) Tu condición, tu edad, tu circunstancia no es una
disculpa para nada.
13) Piensa como dos.
Ama como tres. Y trabaja como cuatro. 14) Sé
audaz pero mantente fiel a tu respiración. 15) Es posible lograr lo imposible. Hay el 100% de
posibilidades. 16) Edita por lo menos una revista de poesía joven
en tu vida. 17) Ten el coraje de ir a la mierda y ten el valor de
regresar. 18) Si no hay un hombro donde apoyarse, apóyate en tu
hombro. 19) El poema no quiere que lo saquen, el poema busca
salir. 20) El que camina va en un solo pie. El problema es dónde
poner el otro. El que se detiene pone los dos pies y no es fiel a su
respiración. 21) Eres indispensable como el aire. 22) Pon en dos minutos de palabras, los hechos de dos años
de experiencia. 23) Evádete de tu nombre. 24) Tú siempre serás lo que se necesita. 25) Nunca se te va a terminar el amor. Prodígalo en tu
mujer y bendícela, prodígalo en tu amigo y bendícelo. 26) Regálate y atrévete. Tu puedes. POESÍA ES. Pueden consultarse los Manifiestos de Hora
Zero en www.infrarrealismo.com
[7] En Los pasos perdidos.
[8] En Muchachos desnudos bajo el arcoiris
de fuego.
[9] Pintor italiano nacido en 1888 y
considerado por muchos como un precursor del surrealismo. Es el creador de
[10] Énfasis en el original.
[11] La cita de “La infra del Dragón”
incluida por Bolaño en el Manifiesto Infrarrealista, coincide con la traducción
preparada por Carlos Robles para la compilación Lo mejor de la ciencia
ficción rusa.
[12] En Muchachos desnudos bajo el
arcoiris de fuego. Mayúsculas en el original.
[13] No está de más recordar un pasaje del
“Primer Manifiesto Surrealista” en el que se señala: “Rimbaud es surrealista en
la práctica de la vida y en cualquier parte”.
[14] Cf. “Un paseo por la literatura” en Tres.
No pasamos por altos las posibles relaciones entre sueño y surrealismo pero
elegimos seguir otra dirección de análisis.
[15] En los años 80, ya en Barcelona, Bolaño
crea la modesta Revista y Editorial ¡Rimbaud, vuelve a casa!
[16] Si bien en este trabajo nos centramos en
el lenguaje poético, el Manifiesto piensa también, el desarrollo de
[17] Énfasis en el original.
[18] Fragmento 53 en Tres.
[19] Fragmento 41 de “Un paseo por la
literatura” en Tres.